domingo, 10 de junio de 2012

Concepto de invisibilidad

A eso le llamo noche, a ese punto oscuro en la mitad del cuarto en el que se sumerge
pensó, para borrar solo se necesita borrar, que nunca es tan simple como olvidar y dejar a un lado, pero a la vez simple y verídico. Bastaría con cerrar la puerta ( pero solo en algunos casos ), en el caso de ella era cerrar la mente dejando que las palabras simplemente deslizaran por su lado, tanto como los recuerdos, veloces.
(pero solo en algunos casos).
desaparecer dentro de todo y en medio de todo.

martes, 5 de junio de 2012

Trasfondos de un bar



  • Me hiciste levantar de la cama
  • donde quiera que estés
  • Es medio día y no es tan tarde para despertar
  • no hay problema, hoy la cabeza no revienta, tranquila
  • que va, tardé unos días para alejar tanta charla esquizofrénica
  • y no hay más allá de esto
  • entonces salgo a caminar
  • quise alejarme de cualquier boulevar
  • vos te pensás que todo acaba mal
  • y yo tan tranquilo bajo este pedazo de cielo restringido
  • ¡ ya no hay lío!
  • ( everything is quiet, quiet inside of me )
  • calma nena, esta no es otra historia de amor, no hay penas
  • estoy buscándome dentro de mi, de todo esto
  • y te encontrás a la salida, t
    odo es parte del camino
    pero yo sigo tranquilo
    ( no me frustres, no te quedes, no me banques mas )
    vuelvo a encontrarme, adentro muy adentro de mí y de todo esto.

martes, 17 de abril de 2012

Lo paradogico de llamarse Santa Fé

" el olor de las calles, sus agujeros, tanto sexo al olvido, tanto sexo perdido, las grietas, que venga papi, venga, que no llore más, que nadie es eterno en el mundo, que hágame el milagrito Don Leo, que las flores son para los muertos, que bienvenido a la vida, que despertar, que morir, que son 50, que no me deje solo, que las esquinas vacías, que la oscuridad"
Atravesar esos límites era como comunicarse con la sucursal de los desesperanzados.
Aquella tarde gris divagaba entre los que compraban un ramito de flores para entrar a visitar a sus ausentes en el cementerio central y aquellos que se ponían sus tacos altos, se pintaban los labios y salían a trabajar en alguna esquina del barrio.
Yo caminé observando y me pareció triste ver la lógica de esas muecas a medio sonreír de los travestis, y sentí frío de mirar las falditas corticas y los escotes de las nenas que salían de los bares invitándote a entrar; esas palabritas rotas medio ahogadas por el humo del cigarrillo que acababan de aspirar me retumbaron en la cabeza, pero pensé que quizás era el día.

Seguimos caminando, bajamos unas cuantas cuadras
entramos a una casita amarilla que daba a la esquina
al atravesar la puerta principal nos recibía una escalera que daba al segundo piso
cruzamos rápido, para no llamar la atención y denotar mi presencia.
Habían muchísimas habitaciones, estaba oscuro y el piso crujía;
llegamos a la habitación -era pequeña-
dejamos la maleta y salimos rápidamente.
¡Que absurdo! el agua podía alcanzarnos más rápido afuera.

Estando fuera retomamos el camino, entramos al cementerio central para recorrerlo, me habían enseñado alguna vez que para conocer sobre un lugar era importante ver cómo organizaban a sus muertos y ya que estábamos tan cerca, ¿por qué no ?.
Estaba el sitio tan muerto y viejo como la mayoría de sus residentes, casi no había nadie, un montón de palomas y flores marchitas acompañaban aquellas reparaciones que aún no estaban por acabar.
Entre huecos y pantanos nos movimos para quedar detenidos frente una tumba con un busto de oro que estaba repleta de flores y cartas, era la tumba de Don Leo, y en ella habían depositado un montón de esperanza en mensajitos que se le iban dejando al oído, aproveché, por si las moscas y también me le acerqué.

Comenzó a llover de nuevo. Me tomaste de la mano y salimos corriendo -no me soltes-, y no te solte por aquello del miedo.

-Y que le pediste vos a don leo?
... que me hiciera el milagrito de verte pronto...

miércoles, 11 de abril de 2012

Relatos chinos... Pandas se encuentran todos los días!

El viaje a través del más allá y por la capital duró lo que tenía que durar teniendo en cuenta que su magia tenía fecha de caducidad.
Medellín prometía tranquilidad, pero el clima andaba frío.
para empezar de cero es importante vaciar las maletas, sacar el polvo y renacer.
-"es hora de hacer la lista de las necesidades básicas, e ir de compras".
Al llegar al almacén comprendí que era necesario que cambiara las marcas usuales, para eso de obtener resultados diferentes.
En un estante del fondo, había todo un espectáculo animal en rebaja, sin embargo, como mi costumbre era de gatos, desvié la mirada y a la izquierda, detrás de todo lo que me llamaba la atención, logre notar un oso panda, y pensé por qué no, total, solo necesito un oso para dormir de noche.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Transporte público con alas...

Salimos rápido del aeropuerto como si demorarnos pudiera ser contraproducente, cruzamos la avenida por la mitad como un par de kamikazes.

Tomamos el primer bus que pasó, atravesamos las calles despavimentadas de la capital, casi no pronunciamos palabras, yo miraba detenida por la ventana observando ese pedazo de cielo tan gris a medio llover con la esperanza de que de una vez por todas, se alejara.

Tomó mi mano, me miró y besó. Inmóvil respondí su beso como un acto automático. Los mismos ojos brillantes me miraban impactantes como si el tiempo no hubiera pasado, como si hiciéramos parte del mismo recuerdo intacto.

Excitada por el viaje tuve la sensación de que ahí mismo, en ese bus, volaba.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Saliendo de mi...

¡Salirme de mí!

Si, era precisamente eso lo que necesitaba siempre y contemplé la posibilidad de huir y lo hice. Averigüé los tiquetes de avión, destapé el marranito de alcancía, dije en casa, a medio explicar, hacia dónde iba y no se encontró el problema, muy por el contrario, el apoyo fue total, así que empaque y partí.

El vuelo estaba programado para las 8 de la mañana. Mi ansiedad me llevó a encontrarme esperando en el aeropuerto dos horas antes. Llovía afuera.

Me ubiqué en la sala de abordaje equivocada, afortunadamente logré darme cuenta con tiempo.

Al subir al avión vi que mi puesto se encontraba ocupado por un niño, me sentía lo suficientemente incómoda como para luchar por la ventana. Me senté en la mitad, noté que podía ver la película que deseara durante el recorrido, escuchar música, jugar, pero mis audífonos se encontraban dañados. Mala suerte quizás, qué sé yo. Estaba cuestionándome la idea del viaje, pero me encontraba demasiado lejos para arrepentimientos.

Llegué más rápido de lo esperado, eran cerca de las 9: 40 am, él estaba esperando fuera, me recibió con un abrazo desesperado y tomó la maleta.

Yo, no senti nada.

martes, 15 de noviembre de 2011

El inicio del esperado final

El astronauta partió y pensé casi tan automático como su adiós, que sería el último viaje a la luna

Nada más estrafalario para mí, me dejaría de sandeces y malentendidos idealistas

No había cuento de alas, ni vuelos sin fuga

Volaba, pero no para mí.

Decidí hacerme de la vista gorda, restarle la importancia y continuar como se continúa después de que se cierra una puerta “para adelante y sin mirar para atrás “, dije.

Con el misticismo de siempre y mientras buscaba mi equilibrio apareció un mensaje como por arte de magia, era el fantasma de nuevo, escribía para saber de mí (por lo menos, ya no tocaba la puerta sin avisar). Le respondí que no era el momento de hablar y que no explicaría nada al respecto, pero insistió.

-Está bien, no hablemos al respecto, pero ando en otra parte. Vení, ¿qué perdés? Hay un montón de lugares que estoy seguro te sacarán de vos. Te conozco y sé que puede hacerte bien, respóndeme cuando queras, esta sigue siendo mi dirección.